11 marzo 2012

Añorando al "Compact Disc"

Añorando al "Compact Disc"  

Cómo ha pasado el tiempo, la inmediatez pasó de ser una opción a ser una necesidad, ya no podemos concebir la vida sin internet, el cual nos ha acercado a un sinfín de cosas, de personas y por supuesto de música, ahora podemos elegir entre escuchar un álbum completo o solo algunas canciones del mismo y estamos solo a unos cuantos clicks de poder hacerlo. Antes era común ir a las tiendas a revolotear entre las cajas de cds.

Ese sonido tan característico cuando chocaban unas contra otras a muchos nos trae recuerdos, como ese guión que tantos hicimos nuestro:

Esperar a que ese disco que querías escuchar saliera a la venta, ir ese día y revisar cuánto costaba, juntar el dinero como podías, ni un peso más, reunías los $250.85 o cualquiera que fuera la cantidad y de inmediato ibas a comprarlo, si no lo encontrabas en una tienda buscabas en otras y cuando lo conseguías aprovechabas y revisabas cuanto costaba el siguiente que querías escuchar y el ciclo se repetía.

Ese camino tan largo nunca fue tedioso, al contrario, te creaba un vínculo con lo que escuchabas, porque llegando a casa lo que hacías era ponerlo y oírlo completo, de principio a fin, muchas veces leyendo el booklet a la par de las canciones, así te aprendías la letra, la espera hacía que escucharas el disco muchas veces, una tras otra, de la primera a la última canción, tal vez más adelante usabas el random de tu estéreo pero te dedicabas a escuchar, hacías tuyo el disco.

Los hacías parte de ti y de tu vida de tal forma que te acompañarían por siempre, años más tarde escuchas cualquiera de sus canciones y te recuerda a cómo pasaste aquel primer día que lo tuviste, te lleva a aquellos años.


Del otro lado de la ecuación, los artistas se preocupaban por hacer buenos discos, no buenos singles, tristemente a raíz de esa capacidad de elección entre “comprar el disco completo o comprar esta y esta canción” esa tendencia parece estar desapareciendo. Hacer un disco alrededor de una o dos canciones no es nuevo pero si es más común rellenar 10 de los 12 tracks sólo por cumplir un requisito.

Se agradece cuando se preocupan por ofrecer algo sólido, cuando se acomodan de manera adecuada los tracks dentro de un álbum, cuando se toman su tiempo.

Ese vínculo creaba una atmósfera increíble cuando podías ir a ver a esa banda en vivo, era la misma situación que con los discos: Reunir dinero-comprar-esperar-volverse loco y disfrutar. Te volvías loco porque todo el concierto te parecía alucinante, todos se sabían todas las canciones y el artista disfrutaba su disco.

No estoy seguro de que hoy en día se pueda hacer lo mismo, la espera para poder escuchar algo nuevo no era casi eterna pero sí algo larga y eso era benéfico, hoy cambiamos de música a cada rato. Es diferente al día de hoy, ¿es malo? No lo sé, pero la última época que recordaré por un disco será por ahí del By the Way. Lo recordaré porque estoy emocionalmente conectado a él como a muchos otros.

¿Qué hay más allá?

El Appetite for Destruction no me tocó en su momento como un lanzamiento y Guns & Roses no me llegó como una banda nueva, viví muy poco del 87 y lo hice sin conciencia, pero aun así ese disco es importante y no por lo que representa en la historia del Rock & Roll sino porque diez años después mi hermano olvidó un cassette, una cinta que jamás devolví.

Apenas lo escuche me mostró un mundo del que no estaba enterado y entre por la puerta grande, con un buen disco de pies a cabeza. No sabía quien era “ese que cantaba” ni que instrumentos eran, sabía que me gustaba y nada más. Eso pasa cuando la música entra más allá de nuestros oídos y llega hacia nuestros adentros. Se vuelve parte de tu ADN.

La fecha en que lo escuché no la recuerdo, solo sé que tenía 10 años, que no me gustaba la primaria, que en el fútbol mi equipo fue campeón y que era el único que no sabía andar en bicicleta en mi cuadra, a todas estas situaciones me suena aquel disco, muchas se agregarían después , pero invariablemente las canciones de Izzy, Steven, Axl, Slash y Duff tienen más sabor a estos recuerdos. Y a sentimientos también.

El momento en el que nos acercamos a la música queda de alguna manera impregnado de las circunstancias por las que estamos pasando en esa primera escucha, el cuan arraigadas queden estas dos (música y circunstancia) depende casi siempre del tiempo que dediquemos a escuchar. Y lo repito, es lo que debemos hacer: Escuchar.

Es sencillo darse cuenta qué álbums están pensados de pies a cabeza.

Pregúntense ¿Cuáles canciones de sus discos favoritos les gustan más? Y después ¿Cuántas de esas canciones fueron singles?. Apuesto a dos cosas: No se acuerdan de cuales sí fueron singles y si lo hicieron les gustan más o de igual forma canciones que no lo fueron. Ese es un buen disco. Muchas bandas podrían sacar un “Non-Greatest Hits”.

Permitirnos poner un disco de principio a fin nos da la oportunidad de encontrar buenas canciones, que tengamos tal cantidad de música como para ocupar enorme espacio en nuestros dispositivos no debería ser un pretexto, convirtámoslo en una oportunidad, un día para un disco.

Hay ocasiones en que los álbums necesitan más de una escuchada para que en verdad puedan gustarnos, porque son buenos aunque no sencillos de entender, si escuchamos un disco varias veces en un día podríamos estar seguros de si nos gusta o no, es como en los libros, preferible uno que te ponga a pensar que uno que termines en tres días.

Desde la perspectiva de una banda no podemos olvidar que la música puede considerarse una forma de arte y el artista puede sacar su inspiración de cualquier lugar pero regularmente las cosas salen mejor cuando quien escribe y compone busca dentro de su vida misma, con honestidad. Cuando buscamos afuera la respuesta, esta suele estar dentro.

El acercamiento limpio y consciente también permite este arraigo dentro del músico porque parte de sí mismo queda en cada track, el tiempo que se invierte, el agotamiento psicológico que para algunos podría implicar ahondar en situaciones que prefieren olvidar, la frustración, la inseguridad de estar haciendo bien o no las cosas, todas estas situaciones permiten una catarsis y en consecuencia madurez, de esta manera, se le toma cariño al disco y al tocarlo se disfruta, no se sufre.

Cuando un músico puede decir “sufrí al componer esta canción pero gracias a ella pude quitarme un peso de encima, pude sacar un demonio interno, pude quitarme un miedo de años” estemos seguros del compromiso que tiene con su música y en adelante podrá tocar esa composición con más apego y eso es bueno para todos, para él y para nosotros.

Si las bandas que les gustan hacen esto, agradézcanlo.

Todos somos un circuito, y para que este funcione necesitamos estar en constante comunicación, respetando cada una de las partes y etapas para que se pueda seguir produciendo música de calidad.

Músico: —Yo me comprometo a hacer un buen disco.
Fan:       —Yo me comprometo a escucharlo.

10 marzo 2012

Un Vistazo Desde el Caldo...


Un vistazo desde el caldo

by Ingwë DerKetzer
Hoy en día uno de los temas más citados en el mundo virtual mejor conocido como Internet, es la tan comentada iniciativa de ley S.O.P.A. que por sus siglas en ingles significa Stop Online Piracy Act, la cual pretende terminar con la piratería que se distribuye a través de esta herramienta que hoy por hoy es de las principales en nuestra vida cotidiana, y no me dejarán mentir, ¿Quién en verdad podría deslindarse al 100% de Internet? Muy pocos… porque en lo personal hasta mi padre que está peleado con la tecnología es feliz viendo videos musicales en YouTube o buscando recetas de cocina.

Pero ¿Cual es el objetivo de este artículo si ya todos sabemos o tenemos una idea de la SOPA que el gobierno quiere que consumamos? Bueno pues, yo soy un programador de computadoras, o para que se escuche más bonito… desarrollador de software y pretendo dar mi punto de vista con las ventajas y desventajas de esta dichosa ley.

En principio tenemos que saber qué es lo que hace un desarrollador de software, para que y que tipos de desarrolladores existen.

¿Qué es un desarrollador de software?

Un desarrollador a grandes rasgos es quien crea aplicaciones de computadora para realizar algún proceso determinado que cumpla las necesidades del usuario final, es decir, somos quienes creamos aplicaciones como el Messenger, Facebook, Twitter, juegos para iPod, Xbox, Playstation, etc.

¿Cuál es el objetivo del desarrollo de software?

En primer lugar se encuentra el tan precioso metal que tan hermoso puede llevar a personas a matar por conseguir algo de él… si… el dinero… y este es un motivo muy obvio como en cualquier profesión a excepción de los que trabajan por amor al arte o simplemente por contribución a alguna comunidad como es el caso de los desarrolladores de las distribuciones de Linux, pero después hablaremos de esto.

Seamos sinceros… ¿A quién no le gusta lucrar con sus creaciones? Al menos a mi… si. Soy desarrollador de aplicaciones de negocios para cierto ERP (Enterprise Resource Planning) que no es más que un sistema orientado a la administración de los diferentes departamentos de una empresa y es aquí donde salta la primera diferencia. Yo desarrollo sistemas para las empresas pero soy empleado de una consultoría, la cual vende mis servicios y me pagan por los mismos, pero, una vez entregado el producto final dicho desarrollo pasa a ser propiedad de la empresa interesada, es decir, desde mi punto de vista, me pagan por el tiempo invertido en ese desarrollo pero no por el desarrollo como tal.

Entonces… hasta este punto la SOPA no entra en mi dieta porque simplemente vendo mis desarrollos una sola vez y no recibo ninguna regalía por cada vez que este sea utilizado.
Por otra parte, existen desarrolladores que simplemente son dueños de sus creaciones. Un ejemplo muy claro de esto es algún juego para nuestro iPod, el cual podemos descargar desde iTunes y por cada descarga el desarrollador recibe un ingreso o regalía y iTunes otra parte por el hecho de ser el medio de distribución, y es aquí donde comienza a darnos un poco de hambre… justo donde al desarrollador se le antoja esa sopita… ¿Por qué? Sencillamente porque existe algún astuto que ha comenzado a distribuir ese mismo juego pero fuera de iTunes o algún otro sitio OFICIAL designado por el desarrollador y este mismo deja de percibir esas regalías por cada descarga…

Esta situación por supuesto que es alarmante debido a que yo como desarrollador y si mi giro fuera el mismo obviamente estaría dispuesto a contribuir por dicha ley ya que he invertido mi tiempo y esfuerzo para que algún pirata informático se aproveche y me tire el negocio, y vamos, ¿Cuánto puede costar una app para iPod? Sin temor a equivocarme oscilan entre los $10 y $60 pesos mexicanos, dependiendo de la complejidad de la misma y creo que es lo mismo que nos cuesta una película pirata.

Y bueno, con esto podría terminar mi punto de vista, pero… aún hay cosas por mencionar. ¿Qué sucede con Microsoft, Oracle, Adobe? por mencionar algunas... si, ellos también desarrollan software, y claro que sus desarrolladores merecen cobrar por sus desarrollos, pero es aquí donde la balanza vuelve a desequilibrarse porque evidentemente no es lo mismo pagar $10 a +/-$32,000 pesos mexicanos que es lo que cuesta la suite más completa de Adobe, y si, son aplicaciones complejas que tal vez una empresa de diseño reconocida pueda adquirir pero alguien como yo que no se dedica al diseño grafico o que no contamos con esa financiación económica estamos muy lejos de comprarla como para editar una imagen que solo vamos a subir a Facebook y no adquirir ganancia alguna y es uno de los motivos más grandes del porque existe la piratería, porque desgraciadamente se convierte en un círculo vicioso, donde por una parte las grandes corporaciones sedientas de poder económico elevan sus precios y gente con sed de aprendizaje pero sin economía se ven arrastrados a cometer el acto ilícito. Es aquí donde me encuentro en desacuerdo con estas empresas de desarrollo y sin ser genios podemos deducir que si estos precios tan elevados descendieran a una cifra razonable sin excusas habría más consumidores legales y dejarían de tener perdidas como ellos le llaman, y lo mismo pasa con el mundo de la música, donde los músicos realmente ya no se preocupan por sus ventas sino por eventos y son las disqueras quienes se ven afectadas por la misma cuestión.



Los afectados

La afectación real que puedo percibir es que poco a poco los sitios de mayor visitas en el mundo del Internet como YouTube, por poner un ejemplo, irán desapareciendo poco a poco. Ahora ya no podremos subir nuestros videos donde enseñamos como nos quedo el cover de Satch o Vai porque simplemente, los derechos de autor lo impedirán aun cuando no estemos lucrando con dichos videos, sencillamente, no podremos hacerlo más, y pues que alguien me corrija si me equivoco, pero es el corazón de YouTube.
Sitios como Megaupload que ya desaparecieron, aún cuando no eran distribuidores directos de piratería sino sitios de hospedaje de archivos, lo que hoy conocemos como Nube pues también han perdido su razón de ser, de alguna forma por verse como complices.
Y finalmente, nosotros como consumidores… al menos yo, desconfío de esos sitios porque ahora más que facilitarnos la tarea de compartir archivos, les facilitaran la tarea a los gobiernos para detectar la información que manejamos. Simplemente… censura en su máxima expresión.

El veredicto

Después de esta humilde opinión, personalmente considero que la ley SOPA tiene como ventaja el desaparecer la piratería online pero obviamente, este no es el objetivo de dicha ley… simplemente es censurar una de las herramientas más poderosas que tenemos, ¿Para qué? Para evitar que la gente se defienda de los ataques gubernamentales y poder continuar con la era de la opresión y poder.

Aun no sabemos qué es lo que sucederá en cuanto la ley entre en vigor pero sin duda, hoy ha comenzado una guerra informática la cual podemos ganar de forma sencilla… Formemos parte de comunidades dedicadas al software libre, y no necesariamente tenemos que ser desarrolladores, por que como cualquier empresa, existen personas dedicadas al marketing, distribución, diseño, en fin… tenemos opciones… y así olvidemos las apps con licenciamiento las cuales por el momento muchos de nosotros no podemos costear.

Personalmente soy usuario de Linux y puedo comentarte que existen infinidad de opciones de sustitución como LibreOffice, que sustituye a Microsoft Office, y no solo eso… es gratuito… Linux como tal sustituye a Windows, y no solo eso… es gratuito, y si tienes temor a utilizarlo existen muchas distribuciones tan amigables que el cambio es casi indetectable.

Consideremos esta propuesta de cambio y demos las menos armas posibles. Juntos podemos construir una nueva y mejorada red de información, en la cual la gente sea quien censure a los gobiernos.

Y para concluir, te preguntaras que tiene que ver todo esto con Secretos del Shred, bueno, pues la otra cara de la moneda es que además de ser desarrollador soy músico como tú, y conozco perfectamente lo difícil que es ahorrar para poder adquirir las herramientas que en un inicio no generan ingreso alguno. Es por eso que te invito a buscar opciones de sustitución. Existen comunidades generosas que aportan desarrollos impresionantes y que por miedo a explorar no las explotamos.
Shred On!

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